10.67 Peritaje de daños por incendio en nave industrial
Qué es un peritaje de daños por incendio en nave industrial
El peritaje de daños por incendio en nave industrial permite analizar técnicamente el estado de una construcción destinada a actividad industrial, logística, productiva, comercial o de almacenamiento después de un incendio.
El fuego puede afectar a la estructura, cubierta, cerramientos, instalaciones, compartimentación, zonas de oficinas, almacenes, muelles, cámaras, equipos fijos y demás elementos vinculados al funcionamiento de la nave.
El objetivo del peritaje es determinar el alcance de los daños, establecer las actuaciones necesarias para recuperar la seguridad y el uso del inmueble y realizar, cuando sea necesario, una valoración económica de las reparaciones.
Qué daños puede producir un incendio en una nave industrial
Las altas temperaturas pueden provocar deformaciones en pilares, vigas, cerchas, correas, forjados, cubiertas y otros elementos estructurales.
También pueden producirse daños en paneles de fachada, cerramientos, aislamientos, puertas, lucernarios, falsos techos, pavimentos, entreplantas, oficinas y zonas auxiliares.
Las instalaciones eléctricas, climatización, ventilación, extracción, protección contra incendios, abastecimiento, saneamiento, telecomunicaciones y sistemas de control pueden resultar afectadas por el fuego, el humo o el agua de extinción.
El humo, el hollín y los residuos de combustión pueden extenderse a zonas alejadas del foco y afectar a materiales almacenados, equipos, instalaciones y superficies que no han estado directamente en contacto con las llamas.
Cómo puede afectar el fuego a la estructura de la nave
Las estructuras metálicas pueden sufrir deformaciones, pérdida de estabilidad, pandeos, desplazamientos o daños en uniones y apoyos como consecuencia de las altas temperaturas.
Los elementos de hormigón pueden presentar fisuras, desprendimientos, exposición de armaduras, pérdida de material o alteraciones relacionadas con la intensidad y duración del incendio.
Las estructuras de madera pueden experimentar carbonización, pérdida de sección resistente, deformaciones y daños en encuentros o elementos de unión.
El aspecto exterior no siempre permite determinar por sí solo la capacidad resistente que conserva cada elemento, por lo que pueden ser necesarias mediciones, ensayos o comprobaciones estructurales complementarias.
Qué elementos constructivos e instalaciones deben revisarse
El técnico debe revisar pilares, vigas, cerchas, correas, forjados, entreplantas, cubiertas, fachadas, paneles, muros, puertas, lucernarios y demás elementos constructivos afectados.
También debe comprobar el estado de las instalaciones eléctricas, cuadros, cableado, climatización, ventilación, extracción, fontanería, saneamiento, protección contra incendios y sistemas de control.
Conviene analizar la compartimentación existente, las puertas resistentes al fuego, los sellados de pasos de instalaciones, los recorridos de evacuación y la posible propagación entre sectores.
Además, debe revisarse la presencia de deformaciones, pérdida de material, desprendimientos, corrosión, humedades, residuos, daños en pavimentos o afecciones producidas por el acceso de vehículos y equipos de extinción.
Por qué pueden existir daños en zonas alejadas del foco
En una nave industrial, el humo y el calor pueden desplazarse con facilidad por espacios de gran volumen, cubiertas, conductos, cámaras y zonas comunicadas.
El hollín puede depositarse sobre instalaciones, equipos, estructuras, materiales almacenados y superficies situadas lejos de la zona directamente quemada.
El agua de extinción también puede desplazarse por pendientes, redes de drenaje, juntas, fosos, sótanos o zonas inferiores, generando daños adicionales.
Por eso, la inspección no debe limitarse al área más afectada por las llamas, sino que debe comprender las zonas conectadas y los elementos que puedan haber perdido sus condiciones de funcionamiento.
Cómo se analiza la posibilidad de recuperar la actividad
La recuperación de la actividad dependerá del estado de la estructura, la cubierta, los cerramientos, las instalaciones y las condiciones de seguridad del establecimiento.
En algunos casos puede ser posible utilizar parcialmente zonas no afectadas, siempre que exista una separación suficiente y se mantengan las condiciones de acceso, evacuación, instalaciones y protección contra incendios.
En otros supuestos será necesario mantener cerrada la nave hasta completar apuntalamientos, demoliciones, reparaciones estructurales, revisión de instalaciones o retirada de residuos.
La valoración técnica debe diferenciar las medidas urgentes de seguridad, las reparaciones provisionales y las actuaciones definitivas necesarias para recuperar el uso.
Qué documentación puede incorporarse al informe
El informe puede incluir fotografías, planos, croquis, mediciones, localización de los daños y descripción de los sistemas constructivos e instalaciones afectados.
También pueden analizarse el proyecto, planos de estructura e instalaciones, licencias, informes de bomberos, partes de intervención, planes de emergencia, pólizas, inventarios y presupuestos de reparación.
Cuando existen ampliaciones, entreplantas, instalaciones o construcciones auxiliares, conviene comprobar su documentación y su relación con las zonas afectadas.
Esta información permite reconstruir el estado previo, relacionar los daños con el incendio y justificar técnicamente las actuaciones necesarias.
Cómo se realiza la valoración económica de los daños
La valoración puede incluir medidas de emergencia, apuntalamientos, retirada de residuos, demoliciones, desmontajes, limpieza, secado y gestión de materiales afectados.
También puede comprender la reparación o sustitución de estructura, cubierta, fachadas, paneles, pavimentos, entreplantas, puertas, lucernarios, instalaciones y sistemas de protección contra incendios.
Deben considerarse los medios auxiliares, plataformas, grúas, medidas de seguridad, pruebas, ensayos, transporte y trabajos necesarios para intervenir en elementos situados a gran altura o de difícil acceso.
La valoración de la edificación y sus instalaciones fijas debe diferenciarse de la maquinaria, mercancías, existencias, equipos móviles y pérdidas derivadas de la interrupción de la actividad, que pueden requerir valoraciones específicas.
Cuándo puede ser necesario un informe pericial
Un informe pericial de daños por incendio en nave industrial puede ser necesario cuando existen dudas sobre la estabilidad, cuando la actividad está paralizada o cuando deben justificarse reparaciones de elevada entidad.
También puede resultar conveniente cuando intervienen varias aseguradoras, cuando existen naves colindantes afectadas o cuando la valoración inicial no contempla todos los daños estructurales, constructivos o de instalaciones.
El informe permite documentar el estado de la nave, establecer las comprobaciones necesarias, definir las reparaciones y realizar una valoración económica técnicamente razonada.
Por qué conviene documentar antes de demoler o reparar
Después de un incendio industrial pueden ser necesarias actuaciones urgentes de apuntalamiento, retirada de elementos inestables, demolición parcial o limpieza.
Estas intervenciones pueden modificar el estado inicial y eliminar indicios relevantes sobre la extensión y características de los daños.
Por eso, siempre que la seguridad lo permita, conviene realizar fotografías, mediciones e inspecciones antes de retirar estructura, paneles, instalaciones o materiales afectados.
Cuando la urgencia obligue a intervenir, deben documentarse los trabajos realizados, los elementos retirados, las razones de seguridad y los costes correspondientes.




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